Muchas veces pensamos que un perro equilibrado es el que juega y se mueve todo el día. Sin embargo, el descanso es tan importante como la actividad para su salud física y emocional.
Dormir lo suficiente les permite regular el estrés, recuperar energía y procesar lo que aprenden. Cuando un perro no descansa bien, puede mostrarse irritable, más reactivo, ansioso o con dificultades para concentrarse.
Por eso, además del juego y la socialización, es fundamental ofrecer momentos de calma y un espacio tranquilo donde pueda relajarse sin estímulos constantes .
El equilibrio entre actividad y descanso favorece a que los perros más seguros, estables y felices. A veces lo que necesitan es no hacer nada más, sino parar.